Inicio
Biografia
Biography
CD
Novela
Poema del Mes
Reflexiones
Devocionales
Articulo del Mes
Escríbenos
Inspiraciones © 1997-2008
Todos los poemas son escritos por Digna E. González con todos los derechos reservados. Prohibida su copia, duplicación, comercialización y / o distribución sin previa autorización escrita del autor.
Era un atardecer muy bello
Tierno y cálido,
El sol que se escondía,
Las nubes se movían
De uno a otro lugar.
Y frente al firmamento
Había una niña de 15 años de edad.
La niña estaba triste,
Miraba al horizonte,
Tenía interrogantes
Buscaba una respuesta;
Sin poderla encontrar.
Decía en su inocencia,
¿Porque no tengo padres?
¿Porque me abandonaron?
¿Porque tanto dolor?
¿Porque me estoy muriendo?
Ahogándome en el llanto
¿Porque no encuentro a alguien?
Que calme mi tristeza y quite este temor.
¿Porqué suceden cosas
que me hacen tanto daño?
Que hieren en el fondo de mi corazón
¿Porqué yo odio tanto?
¿Porqué no puedo amar?
Escúchame horizonte,
La luna o el sol
Escúchame cualquiera
¿Por qué no me responden?
O acaso es que nadie ha visto mi mirar
No han visto mi sonrisa,
Que es la mueca de dolor.
Después de decir esto la niña se sentó
Y hubo un gran silencio
Parecía algo pasar.
De pronto del firmamento
un rayo desprendió
Y hubo un olor grato
La niña percibía que algo descendía
que no era luna ni sol.
Ella quiso correr,
Ella quiso gritar,
Sus piernas no pudieron ni un paso dar
Su lengua no podía palabra murmurar.
.
De pronto soltó un grito
Que en todo el horizonte se pudo escuchar.
¿Que es ese olor tan grato
Que me ha hecho respirar?
Será una respuesta
A todas mis angustias dolor y ansiedad.
Será que fue posible
Que alguien llegara por fin a escuchar.
De pronto una voz tierna sopló a sus oídos
Como un dulce cantar.
Yo soy esa respuesta que tanto buscabas
yo sano tus heridas,
Yo lleno tu vacío
Basta ya de sufrir más.
Perdono tus pecados
Te mando a perdonar.
La niña estremecida lloraba sin cesar
Y entre sus sollozos
Suplicaba, olor grato no te vallas
Así nunca oí hablar.
Quiero saber tu nombre
Dime si no nos volveremos a encontrar...
La niña guardó silencio
Ya solo quiso escuchar,
Después de cierta pausa
Jesús empezó a hablar.
Yo soy Jesús el principio y el final,
Soy Jesús que te enseña hoy a amar,
Soy Jesús que hoy derrama en ti la paz
Y en la sonrisa de un niño siempre me verás.
Soy la luz en la oscuridad,
Soy Jesús que en tu corazón
Desde hoy quiere habitar.
La niña sin comprenderlo comenzó a orar
Y en su oración repetía,
Nunca pensé que en este día
Alguien de mi se iba a apiadar.
Perdóname Señor mío por toda mi necedad.
Perdóname Señor mío
Por no saber perdonar;
Prometo que desde este día
Ya no volveré a odiar.
Y triste jamás tú me verás.
Prometo que en todo tiempo
De ti voy a testificar,
Porque tu eres y serás
El único que me enseñó a amar.
¿Conoces a Jesús?
Inspiraciones © 1997 -2008 - Digna González - Todos los derechos reservados - Diseñado por Inspira Web
E s m á s q u e p a l a b r a s . . . e s i n s p i r a c i ó n
|
LA NIÑA Digna E Gonzalez © 1998 |