Digna nació el 18 de diciembre de 1956, en un pueblo muy pintoresco llamado Morocelí, Departamento del Paraíso, Honduras Centro América. Su estancia ahí fue corta ya que a los dos años de edad, su madre se trasladó a un pueblo que se llama Las Mercedes, a las orillas del bello valle de Comayagua. Fue ahí donde creció y puso sus raíces.
La habilidad de escribir poemas y declamarlos, se manifestó a la temprana edad de 5 años. En la escuela le daban poemas para declamar en actividades especiales, pero ella siempre salía con uno propio y la profesora le parecía gustar más lo que Digna escribía. La inspiración y la habilidad de escribir sus pensamientos en forma muy particular llamó mucho la atención a los que la escuchaban, y a menudo los hacía llorar. Su talento también era evidente cuando tomaba canciones populares y le cambiaba la letra para decir lo que ella sentía con sus propias palabras. Así creció, con la poesía y la canción.
Digna relata: "Tenía 8 años de edad y me recuerdo que soñaba aun estando despierta, soñaba con escribir libros, soñaba que muchos cantantes cantaban lo que yo escribía, y así viví muchos años soñando y soñando"
Después de terminar el sexto año de la escuela primaria, fue a vivir a Tegucigalpa y estudió en el Instituto Minerva de Tegucigalpa de donde se graduó de Secretaria Comercial. Dios permitió muchas circunstancias adversas en su vida desde su niñez y a través de su adolescencia y cuando vino a los Estados Unidos, fue donde se dio cuenta que Dios tenía un propósito para el talento que El le había regalado.
Pero Digna dejó de escribir y declamar por 10 años. Todo parecía que su sueño y su pasión habían muerto en medio de muchas dificultades. En 1984, a la edad de 28 años, Digna llegó a los estados Unidos, donde ella tubo una experiencia personal con Jesús como el Salvador de su vida y fue ahí que se dio cuenta que había una esperanza de que su pasión de escribir, brotara de nuevo. En 1989 comenzó a congregarse en una iglesia con sus tres niñas, Ruth Soary, Heysi Karelia y Dunía Jacqueline. Digna le compartió a alguien que ella declamaba y escribía y en una cena de Acción de Gracias, tuvo la oportunidad de declamar y este fue el comienzo de nuevo para hacer lo que a ella le gustaba. En esta iglesia, (Verbo de Nueva Orleáns) conoció a Víctor González, el Ministro de Música de la iglesia con quien contrajo matrimonio en abril de 1991.